Marcas por plato, no por carta
Seleccionas los alérgenos de cada plato una vez. Si ese plato aparece en varias cartas (carta principal, menú del día, eventos), los alérgenos se mantienen.
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En 2023, la AESAN gestionó más de 150 alertas alimentarias en España relacionadas con alérgenos no declarados. Las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar los 600.000 €. Y aun así, la mayoría de restaurantes todavía gestiona los alérgenos con un cuaderno en cocina que nadie actualiza.
En esta guía te explico qué dice exactamente la normativa vigente, cuáles son los 14 alérgenos obligatorios, cómo debes mostrarlos en tu carta, qué sanciones existen y cuál es la forma más práctica de cumplir sin complicarte la vida.
Desde diciembre de 2014, el Reglamento (UE) n.º 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor obliga a todos los establecimientos de restauración en la Unión Europea a informar sobre los alérgenos presentes en los alimentos que sirven.
En España, este reglamento se complementa con el Real Decreto 126/2015, que regula cómo debe proporcionarse la información al consumidor en la venta de alimentos sin envasar (que es el caso de los restaurantes).
Puntos clave de la normativa:
El Anexo II del Reglamento UE 1169/2011 establece 14 sustancias que causan alergias o intolerancias y cuya presencia debe declararse obligatoriamente. Aquí los tienes, con ejemplos concretos de dónde se encuentran en un restaurante.
Gluten
Trigo, cebada, centeno, avena, espelta y derivados. Presente en pan, pasta, rebozados, salsas espesadas con harina, cerveza.
Crustáceos
Gambas, langostinos, cangrejos, bogavante, cigalas. También en caldos, fumets y salsas de marisco.
Huevos
Tortillas, rebozados, mayonesa, merengue, pasta fresca, algunos helados y postres.
Pescado
Todo tipo de pescado y derivados. Incluye gelatina de pescado, salsa Worcestershire y algunos aliños.
Cacahuetes
Salsas asiáticas, algunos postres, aceite de cacahuete, mantequilla de cacahuete.
Soja
Salsa de soja, tofu, edamame, lecitina de soja (presente en muchos productos procesados).
Lácteos
Leche, queso, mantequilla, nata, yogur, helados. También en salsas, purés y postres.
Frutos de cáscara
Almendras, avellanas, nueces, anacardos, pistachos, nueces de macadamia. En salsas, postres, pesto.
Apio
Apio fresco, sal de apio, semillas de apio. Presente en caldos, sopas, ensaladas y aderezos.
Mostaza
Mostaza preparada, semillas de mostaza, vinagretas, marinados, currys y aliños.
Sésamo
Semillas de sésamo, tahini, aceite de sésamo, hummus. Frecuente en panes y cocina oriental.
Sulfitos
Vino, vinagre, frutos secos, conservas, embutidos curados. Solo obligatorio si >10 mg/kg.
Altramuces
Harina de altramuz (en algunos panes y bollería), altramuces encurtidos como aperitivo.
Moluscos
Mejillones, almejas, ostras, pulpo, calamar, sepia. También en caldos y arroces de marisco.
La normativa no exige un formato concreto, pero sí que la información sea accesible para el cliente. Estas son las formas más habituales, con sus ventajas e inconvenientes.
| Método | Ventaja | Inconveniente | Veredicto |
|---|---|---|---|
| Cuaderno o registro físico | Cumple el mínimo legal | Se pierde, se desactualiza, el cliente tiene que pedirlo | Mínimo legal, mala experiencia |
| Listado impreso junto a la carta | Visible sin pedirlo | Hay que reimprimirlo con cada cambio, no va asociado al plato | Mejor, pero poco práctico |
| Iconos en la carta física | Asociado al plato, visual | Coste de rediseño e impresión con cada cambio | Bueno, pero caro de mantener |
| Carta digital con alérgenos integrados | Asociado al plato, actualización instantánea, sin coste por cambio | Requiere herramienta digital | La opción más práctica y segura |
Cumple la normativa de alérgenos sin complicaciones
Marca los 14 alérgenos obligatorios por plato desde tu panel. Se muestran automáticamente en tu carta pública con iconos reconocibles.
La Ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición clasifica las infracciones en tres niveles. Las cantidades pueden variar según la comunidad autónoma, pero el rango general es el siguiente:
Infracciones leves: Hasta 5.000 €
Ejemplo: Información disponible pero incompleta o poco accesible
Infracciones graves: 5.001 € – 20.000 €
Ejemplo: No informar de alérgenos a petición del consumidor
Infracciones muy graves: 20.001 € – 600.000 €
Ejemplo: Omisión que cause daño a la salud del consumidor
Dato importante
Más allá de la multa económica, una reacción alérgica grave en un cliente puede derivar en responsabilidad penal si se demuestra negligencia en la información. No es solo una cuestión de cumplir la ley: es una cuestión de seguridad de tus clientes.
«Con un cartel en la puerta ya cumplo»
Un cartel genérico que diga "pregunte por los alérgenos" no es suficiente. La normativa exige que la información esté disponible sin necesidad de solicitarla. Debe estar en la carta o en un soporte accesible desde la mesa.
«Solo es obligatorio si el cliente pregunta»
Falso. El Real Decreto 126/2015 especifica que la información debe estar disponible antes de la decisión de compra. No puedes esperar a que el cliente pregunte: debes ofrecerla de forma proactiva.
«Los bares de tapas están exentos»
No existe ninguna exención por tipo de establecimiento. Todo local que sirva comida — restaurante, bar, cafetería, chiringuito, food truck — debe informar de los alérgenos.
«Si uso proveedores que me pasan las fichas técnicas, ya estoy cubierto»
Las fichas técnicas del proveedor son tu fuente de información, pero el responsable de trasladarla al cliente eres tú. Si el proveedor cambia la composición de un producto y tú no actualizas tu carta, la responsabilidad es tuya.
«Con poner “puede contener trazas” me curo en salud»
"Puede contener trazas" es una declaración voluntaria sobre contaminación cruzada, no sustituye la declaración obligatoria de los 14 alérgenos. Debes informar de los alérgenos que contiene el plato como ingrediente, no solo de las posibles trazas.
Deja de preocuparte por los alérgenos: Qrusty lo hace fácil
Marca los 14 alérgenos obligatorios por plato desde tu panel. Se muestran automáticamente en tu carta pública con iconos reconocibles.
Una carta digital con alérgenos integrados es la forma más práctica de cumplir la normativa. Los alérgenos van asociados a cada plato, se actualizan al instante y el cliente los ve sin necesidad de preguntar.
Seleccionas los alérgenos de cada plato una vez. Si ese plato aparece en varias cartas (carta principal, menú del día, eventos), los alérgenos se mantienen.
Los 14 alérgenos se muestran con iconos estandarizados que el cliente identifica al instante, sin leer texto.
¿Cambiaste de proveedor y un plato ya no tiene gluten? Lo desmarcas en 2 segundos y el cliente ya lo ve actualizado.
Tu carta pública es accesible por enlace y QR. Si viene el inspector, solo tiene que escanear el QR para ver los alérgenos de cada plato.
La normativa de alérgenos no es nueva — lleva en vigor desde 2014. Pero muchos restaurantes siguen sin cumplirla correctamente, ya sea por desconocimiento, por pereza o por falta de herramientas adecuadas.
Recapitulando:
Si todavía no tienes los alérgenos visibles en tu carta, prueba Qrusty gratis durante 1 mes y ponlo en orden en 15 minutos. Sin tarjeta, sin permanencia.
Marca los 14 alérgenos por plato, actualiza al instante y muestra la información de forma accesible a tus clientes. Todo incluido en Qrusty.
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Guía paso a paso para crear tu carta digital con QR, alérgenos y traducciones.
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