Subir un PDF y llamarlo carta digital
Es el error fundacional. Escaneas la carta de papel, la subes a algún sitio y pones un QR. El cliente abre un documento pensado para imprimirse en A4: letra minúscula, zoom con los dedos, scroll en dos direcciones. La mitad lo cierra antes de llegar a los segundos.
Cómo evitarlo: Una carta digital de verdad es una página web pensada para el móvil: secciones navegables, letra legible, carga rápida. La diferencia no es estética, es de resultado — una carta que se lee bien vende; un PDF que se pelea con los dedos, no.